El paisajismo es la disciplina que se encarga de analizar y diseñar un espacio exterior.
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La planificación de un espacio -antes de ser construido- es la base principal para que el resultado del proyecto tenga éxito.
Pero ¿A que éxito me refiero?
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El paisajista se encarga de realizar un proyecto con innumerables elementos a tener en cuenta:
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¿Es un espacio para contemplar, hacer fiestas, relajarse o hay mascotas?
¿Tarima de madera natural o tecnológica?
¿Césped sintético o natural?
¿Jardineras de plástico o de cerámica?
¿Piedras decorativas o corteza de pino?
¿Pérgola de aluminio, metal, madera o parasol?
¿Plantas de hoja caduca o perenne; con flor o sin flor; aromáticas o no?
¿Tapamos vistas o las potenciamos?
¿Mobiliario de madera o aluminio?
¿Iluminación directa o ambiental; focos, leds o farolillos?
¿Sofás de color antracita, marrón, blanco o azul?
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Estas son sólo algunas de las preguntas que el paisajista debe analizar y cohesionar para tener un resultado perfecto para que los deseos del cliente sean cumplidos y tener un proyecto de éxito.
Es mejor que estas cuestiones las gestione un paisajista y no que deba hacerlo el cliente -que no ha contado con este servicio- y se encuentre con algunos de los siguientes inconvenientes:
· La tarima que ha comprado no combina con el estilo de su casa o que debido al color que tiene produce un gran reflejo por la luz del sol y deslumbra o se calienta demasiado y no se puede caminar descalzo.
· Las plantas dejan caer demasiada hoja y la tarima se ensucia o se atasca el desagüe.
· Las jardineras son de plástico y, debido a que la terraza tiene sol en las horas centrales del día, las plantas se queman ya que el plástico absorbe el calor.
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Elegir los servicios de un paisajista es sinónimo de tener el espacio exterior con el que siempre se ha soñado, de calidad y con la tranquilidad de que el cliente sólo va a preocuparse por disfrutar.